Guía para comprar libros de literatura clásica (Primera parte)

Ahora que llega la época navideña seguramente usted planea comprar uno o varios libros. Cuando ingrese a la librería (o cuando comience a navegar en las tiendas online) se dará cuanta de que la oferta de clásicos es muy diversa, por lo que resulta difícil escoger; más aún cuando nos enteramos de que los libros de nuestros autores favoritos son publicados por varias editoriales (tan solo de “La metamorfosis” de Franz Kafka existen cerca de veinte opciones diferentes). De modo que nos preguntamos ¿qué edición será la mejor? ¿cuál de todas las editoriales tendrá la mejor traducción? ¿cuáles versiones económicas valen la pena?

El siguiente artículo (dividido en cuatro partes) pretende ayudar al lector a ubicar y comparar las diferentes versiones de sus libros favoritos para así llegar mejor preparado al momento de comprar. Antes de iniciar conviene precisar la línea de libros a los que nos referimos; autores clásicos de narrativa universal (es decir novelas, cuentos y relatos) pertenecientes a los siglos XIX y XX.  Esta guía se ocupa únicamente de libros “físicos” (en papel) publicados por las editoriales españolas y latinoamericanas de las que tenemos noticia. Quedan excluidos los libros electrónicos por mi poco conocimiento en el tema y mi desapego a ese formato. Comenzamos:

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Tal vez suene un poco extraño; pero lo primero que debemos hacer es conocer la situación legal del autor que queremos leer. Es decir, tener claro si las obras de nuestro autor favorito pertenecen al domino público o si por el contrario aún cuentan con derechos de autor vigentes.

Si estos derechos continúan ejerciendo vigencia serán distribuidos en exclusiva por un sólo grupo editorial; en cambio, si ya han expirado pueden ser comercializados por todo tipo de sellos editoriales. La consecuencia del domino público es que habrá demasiadas opciones (buenas y malas) para escoger. El lector que se inclina por creer que “cualquier edición es lo mismo” pecaría de novato.

Muchos de nuestros escritores favoritos pertenecen al patrimonio intelectual de la humanidad; por tanto pueden ser editados por sellos de prestigio pero también por editoriales novatas u oportunistas. Por eso es muy importante saber distinguir las “marcas” o sellos editoriales antes de adquirir un libro.

Si usted no cuenta con la información necesaria le recomiendo leer nuestros artículos sobre Sellos editoriales económicos y sellos editoriales de prestigio.

Ahora veamos algunos consejos básicos que cualquier persona con sentido común tomaría en cuenta:

No compre por impulso. Sepa primero qué es lo que desea adquirir:

Las librerías y los portales online colocan en sus aparadores los productos que en el momento las editoriales desean promocionar; encontrarse de golpe con las novedades es lo normal. Sin embargo, esta dinámica puede distraerle de su objetivo real: comprar el libro que realmente desea leer.

Resulta fundamental no dejarse llevar por las novedades. Por ejemplo, ahora mismo se están promocionando los escritos inéditos de Roberto Bolaño. Pero ¿qué sentido tiene leer el material sobrante de este gran escritor cuando todavía no se han leído sus libros básicos (Nocturno de Chile, Amuleto, Los detectives salvajes, 2666). Lo más seguro es que al comprar sus libros “menores” usted no se lleve la mejor impresión del autor y su experiencia no sea tan satisfactoria.

Compre al ritmo de su capacidad lectora:

annakaréninaUn error común que los lectores solemos cometer es comprar más libros de lo que podemos leer. Para evitar ese exceso aparentemente inofensivo podemos adoptar la siguiente estrategia: seguramente que usted ya ha sentado un sano hábito de lectura y sabe cuantos libros puede leer en un determinado periodo de tiempo. Entonces, si se siente capaz de leer un ejemplar cada quince días estaría asimilando aproximadamente veinticuatro o veinticinco libros por año (un ejemplar de más de 500 páginas lo puede considerar por dos); bien, ahora compare ese número con los que ha comprado; suponiendo que hubiera adquirido cien libros en ese mismo año, entonces estaría cuatro veces por encima de su capacidad lectora.

Por supuesto, no tiene nada de malo disponer de una biblioteca lista para leer en el futuro. Sin embargo existe un inconveniente; continuamente están apareciendo nuevas ediciones con traducciones actualizadas. Por ejemplo: si usted compró una edición mediocre de “Anna Karénina” antes de que apareciera la tan premiada traducción de Victor Gallego Ballestero, podría estar pensando en comprar el libro por segunda vez, lo cual nos lleva a ejercer un consumo sin sentido.

Ante esta oferta desmedida, resulta de vital importancia informarse con el objeto de adquirir la mejor edición que pueda encontrar. Como consecuencia usted quedará conforme, descartando la posibilidad de recomprar títulos ya adquiridos.

Hacer listas es un buen consejo:

41w18icv6RLDentro de la tienda de libros, será muy fácil que el comprador se despiste y termine comprando algo muy distinto a lo que tenía pensado originalmente (a mí me ha pasado). Por eso, como si del supermercado se tratase, adquirí el hábito de hacer listas. Para ello se necesita una previa labor de investigación, y para explicarlo vamos a poner otro ejemplo: Me entero de que Peter Handke acaba de ganar el Premio Nobel y estoy interesado en leer algo de él. Pues bien, antes de meter mi nariz en una librería, me informo detalladamente acerca de cuáles de sus libros están disponibles en castellano y cuáles son los mejor calificados; de esa manera evito adquirir sus “obras menores” o sus ensayos (si mi intención es más bien leer una novela). Una vez que tengo los títulos que más me interesan, llevo mi lista al almacén.

No pida recomendaciones al personal de las librerías:

Por mucha experiencia que tengan será muy difícil que los trabajadores de una librería le ofrezcan los conocimientos precisos sobre los libros que usted busca. La literatura es una de las artes más abundantes; ni siquiera el librero principal conoce a fondo las características de todo lo que tiene en sus estantes.

Recuerde que la lectura no es una moda ni una obligación sino un placer personal. De modo que nadie sabe mejor que usted lo que desea leer… y si de momento no lo sabe ¿para qué se mete a una librería?

Tenga cuidado con las opciones más baratas:

Es un hecho que la economía está en recesión y usted deseará gastar lo menos posible. Pero si compra un libro de baja calidad (con empastado deficiente, impresión borrosa, formato muy comprometido con tamaño de letra muy pequeño) podría arrepentirse. Con las ediciones más baratas usted corre estos riesgos, además de que se expone a leer una traducción muy antigua que pudiera haber sufrido la censura de la época u ofrecernos un lenguaje demasiado arcaico. Como consecuencia, muchos lectores que han adquirido una edición de formato muy reducido o han leído una mala traducción, terminan culpando al escritor por los defectos que más bien son responsabilidad de la casa editora.

Las editoriales “económicas” (Grupo Editorial Tomo, EMU, Mirlo, Plutón, Leyenda, Época, Edimat, Libertador) rescatan traducciones con derechos de autor ya expirados con el fin de ofrecer precios bajos. Para ellos no es sostenible emplear a un  filólogo experimentado que verifique los numerosos manuscritos que publican. Además, estos sellos pueden mentir acreditando a uno de sus editores o capturistas las traducciones que son de dominio público. Es importante que usted no se confunda, esas no son traducciones originales ni recientes.

De cualquier manera, no todas las ediciones provenientes de estos sellos son necesariamente malas.

Pero existen casos de extremo cuidado: ahora han aparecido oportunistas que se limitan a descargar de internet cualquier traducción libre y la encuadernan de manera casera (sin paginación, sin guías, sin ningún tipo de información adicional, sin comprobar la certeza y la integridad del texto) y la comercializan a través de la plataforma createspace con precios de edición de lujo. Estas tomaduras de pelo (que con toda premeditación se venden online) constituyen la peor inversión que un lector pudiera realizar.

La información distingue al buen comprador:

unaextranaconfesionSi usted es aficionado a un escritor en específico. Tenga cuidado con los títulos alternativos. Señalemos otro ejemplo: Antón Chéjov es uno de los mejores escritores de la historia y habrá muchos lectores que deseen adquirir todo lo que él escribió. Su única novela larga se titula “Un drama de cacería” y se consigue en distintas editoriales; por desgracia, la traducción que presentó El reino de Cordelia eligió el título alternativo de “Una extraña confesión”, decisión por la cual el comprador puede confundirse pensando que se trata de una obra diferente. Con esto el concepto queda claro; sólo el conocedor puede evitar este tipo de errores. por eso es tan importante que alguien se ocupe de proporcionar la información precisa que muchas editoriales no ofrecen.

Al comprar no tome en cuenta la sinopsis:

Estoy convencido de que las “sinopsis” no son más que un infomercial que tiene como única finalidad motivarnos a comprar el producto. Esos textos que vienen impresos en la contraportada de los libros no siempre reflejan lo que significa la obra literaria que vamos a leer y en ocasiones contienen adelantos (conocidos ahora como spoilers) que nos echan a perder parte del placer de la lectura. De aquí se deduce que no debemos decidir que libro comprar basándonos en la bagatela de “si el argumento me llamó o no la atención”. Recuerde que un libro no vale por lo que trata; sino por lo que dice, y por la manera como lo dice. Los aficionados a la literatura clásica creemos más conveniente basar nuestra compra en el prestigio de la obra, no en su argumento.

Revise concienzudamente sus libros al momento de adquirirlos.

Debe hacerlo (sobre todo si los ejemplares proceden de editoriales económicas o de librerías de viejo) así evitará sorpresas desagradables como: ejemplares maltratados, mal impresos, hojas en blanco, paginación en desorden o hasta libros contaminados por hongos (este último “accidente” puede ocurrir en cualquier aglomeración de libros, por lo que conviene revisar periódicamente nuestra biblioteca personal, especialmente en épocas de humedad).

Ahora usted cuenta con la información básica. Sólo nos resta acceder a la información específica. En la siguiente entrega hablaremos de la oferta de libros acreditados a los escritores más sonados de nuestro campo. Para ello los agruparemos en dos categorías: “escritores cuya obra pertenece dominio público” y “escritores con derechos de autor vigentes”. Esté pendiente.

Guillermo Castro. Lector y Blogger.

9 comentarios sobre “Guía para comprar libros de literatura clásica (Primera parte)

  1. Respecto a los spoilers en las sinopsis, no me molesta en lo absoluto: de hecho me gustan los spoilers. Lo que me molesta de las sinopsis es que (en varias ediciones hechas en la última década) es que pongan varias frases muy inspiradas, como “es una magnífica obra sin igual” “el autor X fue todo un genio, se adelantó a su época” que al final de cuentas, no dicen nada relevante sobre el libro.
    Saludos Guillermo, espero la siguiente parte con emoción.

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