Raymond Carver: De qué hablamos cuando hablamos de amor.

De las dos versiones que existen de este libro, comentaré la que originalmente se editó en 1981, con el visto bueno del editor Gordon Lish. Si tuviera la oportunidad, hablaré después de la nueva versión “sin recortes” de 2009, que apareció bajo el título de “Principiantes” también en editorial Anagrama.


dequehablamosLa fama de “minimalista” atribuida a Raymond Carver bien podría deberse a esta obra, pues fue la que sufrió más recortes por parte de su editor; la leyenda dice que Gordon Lish “podó” cerca del cincuenta por ciento del los manuscritos originales, sacrificando contenido pero ganando nuevas cualidades fugaces y enigmáticas. Este tomo consta de diecisiete relatos cortos, cuyos desenlaces generalmente quedarán abiertos a la especulación. El mensaje “carveriano” se mantendrá en conjetura permanente debido a los vacíos de información y al estilo parco de la dupla Carver-Lish.

De modo que los relatos son rápidos y fáciles de leer pero requieren de cierta sagacidad por parte del lector, cuyos ejercicios de imaginación resultarán vitales para deducir los hechos silenciados. Para ello deberá apoyarse en los símbolos y las figuras literarias. En este libro, una caja de chocolates, una piscina, un caracol, o una mujer de largos dientes, pueden significar mucho más de lo que supondríamos a “primera vista”.

El volumen inicia con relatos muy apegados a la temática que comúnmente se asocia con nuestro escritor; es decir, la soledad, la indolencia y el alcoholismo de aquellas personas que a pesar de vivir en el paraíso de la nación americana, son derrotadas por la vida. Después se adentrará en el alma de quienes buscan “rehacer su vida” mediante una segunda o tercera oportunidad para hacer las cosas bien; cuentos como “El señor arreglos”, “Belvedere”, “Una conversación seria” y “Una cosa más” muestran sus torpes intentos por formar una pareja funcional o una familia feliz.

“El baño” es uno de los mejores trabajos hechos por el autor en toda su carrera, sin embargo, este volumen no contiene su mejor versión, misma que encontraremos en “Catedral” (Colección de 1983) bajo el título más convincente de “Parece una tontería”. Es una pena que el lector que adquiera “De qué hablamos cuando hablamos de amor” no pueda disfrutar de la mejor versión de este estupendo relato.

principiantesSi usted no logra conectar con el estilo de las primeras páginas del libro, no deberá suspender la lectura, pues los mejores cuentos aparecerán en la segunda mitad de este libro. Por ejemplo “La tercera de las cosas que acabaron con mi padre” se distingue del resto porque el personaje principal se asemeja a aquellos bizarros protagonistas de los relatos del gótico sureño. Este cuento memorable trata sobre un pobre sordomudo apodado Dummy, quien a falta de la lealtad de los suyos se aferra celosa y obsesivamente a la crianza de peces de agua dulce llamados “percas”. Este es uno de los relatos más conmovedores y extensos, pues parece haberse salvado de la implacable tijera de Lish. De tal suerte que encontraremos más material para disfrutar de esa veracidad descarnada que distingue a la mejor literatura norteamericana.

El cuento más corto (y con título muy engañoso) es “Mecánica Popular”, que como casi todo lo que escribió Carver, no deja de ser dramático y poderoso. A nuestro cuentista se puede acusar a de austeridad, pero jamás de vacuidad.

Poco antes de terminar con el libro aparece “De qué hablamos cuando hablamos de amor”, cuento que propone el eterno dilema de ¿qué significa exactamente amar? y nos contesta de manera simple, en boca de sus personajes imperfectos, de vida trunca, hecha y vuelta a hacer. Es común que en los libros de Carver encontremos abundancia de relatos desoladores, pero cerca del final nos presentará la ansiada epifanía que nos ilumine el camino: “en el amor los seres humanos somos sólo principiantes”… y podríamos agregar: incapaces de dar y recibir todo el amor al que aspiramos y que podríamos ofrecer.

Al igual que “Catedral”, esta colección de cuentos brilla con gran fuerza literaria. La diferencia radica en que el “factor Lish“ está mucho más presente en este volumen que en los otros libros del autor. Ahora tengo mucha curiosidad por consultar “Principiantes” y confrontar la versión original de estos cuentos “minimalistas”. Sospecho que podría disfrutarlos aún más.


Valoración: Bueno.
Año de publicación original: 1981
País: Estados Unidos
Género: Realismo, minimalismo.
Extensión: 160 páginas.
Dificultad de lectura: Poca dificultad.
Traducción: Muy ibérica (Anagrama).
Temas: Relaciones Humanas
Autores con obras similares: Richard Ford / John Cheever.

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3 comentarios sobre “Raymond Carver: De qué hablamos cuando hablamos de amor.

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