La Conjura Contra América (Philip Roth)

El libro que comentaremos a continuación no es un ensayo panfletario como hay tantos, sino una novela de ficción histórica a la que criticaremos exclusivamente desde el punto de vista literario. En este sitio hablamos de narrativa literaria, no de política. Por lo tanto, me parece prudente alejarme de las controversias que implica el abordar un tema tabú como el que se desarrolla en esta novela (el antisemitismo), para mejor profundizar en las cualidades narrativas de la misma. Si el lector ideologizado se toma demasiado en serio el mensaje político -en detrimento del mensaje humano- no disfrutará de esta obra de altos alcances literarios. Este libro vale la pena ser leído, más allá de la opinión política que nos merezca.

laconjuracontraamericaLa historia se ambienta en Newark, New Jersey, entre los años 1940 y 1942. Trata sobre las dificultades de una familia judía frente al entorno amenazador de la segunda guerra mundial. La hipótesis que se plantea es la siguiente: ¿Cómo sería la vida en los Estados Unidos si el presidente en turno hubiera sido afín a las potencias del eje y a las políticas dictadas desde Berlín? El héroe de la aviación Charles Lindbergh habría llegado a la Casa Blanca impulsando políticas contrarias a las de su antecesor Franklin Roosevelt. Sabemos que el ascenso al poder de ciertos líderes puede cambiar la suerte de grupos étnicos o religiosos, especialmente aquellos que producto de migraciones se encuentran en un país extraño (en ese sentido, el tema suena escandalosamente actual, de ahí que me interesara leer y comentar este libro).

La novela ilustra el daño social que produce la propaganda política, la coacción y el acoso que proviene del propio estado. Lo más interesante es que esta problemática se expresa desde el punto de vista de un niño, el pequeño Phil (narrador y personaje principal de la historia). Quizás un líder autócrata, no tenga la menor idea del impacto que produce una crisis política o bélica en la psique de un infante; mientras que un buen escritor puede desentrañar desde las profundidades más obscuras de la mente lo que significa el temor y la incertidumbre de vivir bajo la amenaza de la segregación, el destierro y la muerte. La angustia del joven protagonista nos ayuda a desarrollar sensibilidad y consciencia frente a las consecuencias de padecer un oficialismo xenófobo.

La novela consta de nueve capítulos largos, de los cuales sólo dos (el primero y el octavo) desarrollan la cuestión política a fondo; el resto del libro relata una historia convencional con diálogos y descripciones, como las de cualquier otra novela. En ese aspecto, el lector de narrativa puede estar tranquilo. Sin embargo, la investigación histórica está ampliamente desarrollada, de ahí que el resultado haya sido una obra bastante amplia. El tiempo no es completamente lineal, pues las escenas pueden desarrollarse dos o más veces, desde distintos escenarios. En efecto, el libro tiene la cualidad de ver las situaciones desde varios puntos de vista, evitando de esta manera el sesgo ideológico. Philip Roth no cae en lo obvio, logrando que las situaciones parezcan verosímiles y sus personajes sean profundamente humanos.

En esta ocasión la prosa del escritor norteamericano parece un tanto recargada. El autor escribe párrafos largos con abundante información, lo que provoca que la lectura se vuelva lenta y reflexiva. La información histórica seguramente despertará mucha inquietud y deseos de ser confrontada. Sin embargo, la narración llega a ser tan impactante y conmovedora que nos invita a leer el libro de principio a fin, dejando de lado el cansancio y las posiciones ideológicas. De modo que, “La conjura contra América” (una novela de más de cuatrocientas páginas) no será una presa fácil para el lector común, pero al final su esfuerzo se verá recompensado. La escena en la que el pequeño Phil visita a su tía Evelyn es especialmente brillante; así como la escena en la que se enfrentan Herman y el primo Alvin; esto es literatura moderna en su máxima expresión.

Esta obra de ficción combate la idea de la existencia de grupos sociales nocivos a los que sea necesario erradicar. También se resiste a que un gobernante pueda manipular el destino de miles y miles de personas. Con brillantez, Roth enfrenta a la xenofobia y a la coacción, apelando a la condición judía desde dentro; de manera cruda, sin romanticismos y sin estigmas; mostrándonos los detalles que los estereotipos no nos permiten ver. “La conjura contra América” me parece una novela excelente; vertiginosa, conmovedora y bien documentada que recomiendo a lectores medios y avanzados. Gane o no el Nobel, Philip Roth es un extraordinario escritor.


Valoración: Excelente.
Año de publicación original: 2004.
País: Estados Unidos.
Género: Ficción histórica / Novela social.
Extensión: 430 páginas
Dificultad de lectura: Dificultad media.
Traducción: Excelente (Debolsillo)
Temas: Segunda guerra mundial / Antisemitismo.
Autores con obras similares: Saul Bellow, Stefan Zweig.

Odio, Amistad, Noviazgo, Amor, Matrimonio (Alice Munro)

El título de este libro es engañoso, suena simple y frívolo, como si de literatura comercial se tratase. En absoluto. Se trata una estupenda colección de relatos largos en donde la experimentación formal y la profundidad argumental toman un decidido protagonismo, mucho más de lo que ofrecerían unos simples cuentos románticos sobre mujeres casamenteras. En esta obra literaria el punto de vista femenino es tratado desde una perspectiva sensible, inteligente y madura (desde el primer relato queda claro que la persona que escribe es una persona mayor), y a pesar de ser un libro de publicación reciente, la ambientación y el espíritu literario se ubica a mediados del siglo XX. De modo que, quien espere un libro “joven” o un libro “rosa” podría quedar profundamente contrariado.

odioamistadnoviazgoSe trata de una colección bastante homogénea. Los nueve relatos tienen una estructura muy parecida, un humor constante y un nivel de calidad consistente. A estas alturas, Alice Munro contaba ya con un estilo bastante pulido, cuya técnica se basa en la sucesión de escenas dispares, en las que el tiempo puede avanzar o retroceder sin previo aviso, y en donde el argumento puede diversificarse hacia cualquier dirección. La forma “indirecta” de narrar de la Nobel canadiense, con sus vacíos de información, puede ser comparada con la de William Faulkner o la de Flannery O’Connor. El lector dará cuenta de que la escritora no masticará por él, sino que le permitirá especular y deducir; ya sea la relación entre los personajes, los sentimientos que ellos experimentan y por supuesto, el papel del narrador en la historia.

Generalmente, el planteamiento de cada relato se demora. En algunos casos pueden pasar veinte o treinta páginas sin que la escritora nos permita saber cuál es el nudo de la historia. Por tanto, el primer párrafo, que para muchos autores resulta fundamental, para Munro puede no ser tan trascendente. Cada narración puede abarcar la vida completa de un personaje o buena parte de ella, sin embargo, las escenas aparecen en desorden; toca al lector distinguir y acomodar cada nuevo elemento de la historia. Esta literatura resulta un buen antídoto para nuestra época obsesionada por las satisfacciones inmediatas; Munro no suelta prenda a las primeras de cambio, sino que nos enseña a perseverar.

En cuanto a la temática, la escritora suele inclinarse por historias cotidianas sin mayores estridencias, pero cuya suma de detalles refleja con gran acierto la vida y la naturaleza humana (En ese sentido, me parece que tiene un paralelismo con Raymond Carver). El humor de los relatos es tranquilo y parsimonioso con muy poco clímax. Los personajes no son débiles ni pintorescos, sino que ostentan mucho carácter; algunos parecen radicales y obstinados; sin embargo, no cometerán las locuras que de ellos cabría esperar. En sus historias el romance no se sobrestima, evitando con esto ser kitsch, y lo sexual aparece apenas bellamente sugerido, pero se degusta con placer.

Prácticamente, ningún relato se destaca sobre los otros. El primero de ellos (y que da título al libro) “Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio” trata sobre un giro inesperado en la vida de una mujer sencilla y simple; cambio radical que ocurre como consecuencia de una maliciosa broma entre adolescentes. Por su parte “Los muebles de la familia” y “Consuelo” construyen las semblanzas de un par de personajes entrañables y muy bien delineados; una mujer singularmente contradictoria y un hombre casado con su ideología hasta la muerte. “Lo que se recuerda” y “El puente flotante” narran fantasías femeninas en medio de la adversidad, deseos que se muestran latentes ofreciendo nuevas posibilidades románticas a la vida de una esposa fiel. Sin embargo, el mejor de todos es el último: “Ver las orejas al lobo” que trata sobre un matrimonio veterano y curtido, que experimenta una situación muy adversa. Las maneras poco convencionales en que los consortes vuelven a expresarse cariño y lealtad, paradójicamente explican mucho mejor lo que significa el amor de pareja. El desenlace es uno de los mejores que he leído últimamente; desconcertante y sorpresivo, abierto a muchas interpretaciones.

Debido a los detalles de originalidad y riqueza literaria que hemos expuesto, las historias de este libro tienden a prolongarse, diversificarse y volverse completamente impredecibles. Quizás es por ello que los libros de Alice Munro suelen indigestarse a los lectores contemporáneos y más bien gocen de la preferencia de los aficionados a la literatura clásica. Mientras otros autores idealizan o fantasean con la vida, nuestra escritora la reproduce tal cual es, con un desapego hiperrealista. Su propuesta literaria es como un espejo en donde se reflejan aquellas mujeres cansadas de esperar la realización que nunca llega; o hartas de anhelar la aventura que de cualquier manera no se atreverán a experimentar. La vida es lo que es; la vida es un cuento de Alice Munro.


Valoración: Bueno.
Año de publicación original: 2001.
País: Canadá.
Género: Realismo Moderno / Relato Contemporáneo.
Extensión: 340 páginas.
Dificultad de lectura: Dificultad media.
Traducción: Excelente (Debolsillo)
Temas: Relaciones Humanas.
Autores con obras similares: Raymond Carver / Flannery O’Connor.

Amy Foster (Joseph Conrad)

“Amy Foster” es el título de uno de los cuentos más conocidos de Joseph Conrad, escritor de origen polaco (nombre de pila: Józef Teodor Konrad), naturalizado inglés. En él, habla sobre sus propias experiencias como marino y como inmigrante, reflejando lo que significa ser un extranjero en tierra extraña. Para ello se apoya en la ficción autobiográfica y en el personaje de Yanko Goral, un forastero de Europa central que sobrevive a un naufragio y llega a costas inglesas “con una mano por delante y otra por detrás”. Es decir, sin recursos, sin contactos, sin conocer el idioma y sin siquiera saber en dónde se encuentra.

amyfosterLa inmigración es un fenómeno tan común que solemos olvidar su naturaleza trágica: el inmigrante sacrifica su libertad y sus derechos, poniendo en riesgo su vida y sufriendo el desamparo de sus semejantes. El hombre pobre que huye de su país (ya sea por extrema necesidad o cegado por un sueño quimérico de riqueza o libertad) tendrá que viajar en condiciones infrahumanas, tendrá que soportar el hambre y el embate del clima, y tendrá que sortear el acecho de bandidos y otros criminales, quienes buscarán aprovecharse de su indefensión para explotarle o esclavizarle. Nadie respeta sus derechos; a nadie le interesan sus orígenes, ni sus creencias. En el mejor de los casos, si logra llegar con bien a su destino, tendrá que enfrentar un medio hostil que le exigirá adaptarse de inmediato al idioma, a la cultura, a la religión y las leyes del país al que llega.

Conrad pone de manifiesto esta problemática en un breve cuento de noventa páginas, que bien podría leerse en un sólo día. La técnica que acostumbra es la de un narrador completamente ajeno a la historia, que permite que sea otro personaje quien relate los acontecimientos. Ese “segundo narrador” ofrece su versión de los hechos con la desorganización común de cualquier relato oral. Por tanto, el tiempo no es lineal, ni el orden de los acontecimientos es riguroso. En su primera mitad, el relato puede enredarse con frases largas y descripciones indirectas (lo que nos recuerda que estamos hablando de una obra escrita ya en el siglo XX, por uno de los precursores del modernismo literario). Sin embargo, al final se vuelve ligera sin ofrecer mayores complicaciones.

El titulo de “Amy Foster” ilustra el nombre de la única persona capaz de tender la mano al inmigrante Yanko, verdadero protagonista de la historia. Algunas sinopsis sugieren que este cuento narra una historia de amor (En efecto, la versión fílmica convierte este cuento en una historia de amor incomprendido). No obstante, yo lo encuentro más bien como una obra de denuncia social, capaz de hacernos reflexionar sobre la forma como algunos seres humanos nos comportamos en relación con los extranjeros.  Joseph Conrad nos habla sobre la incomprensión, el recelo y la ignorancia de la gente que se deja dominar el miedo a lo desconocido. En estos tiempos en que la inmigración resurge con fuerza, leer “Amy Foster” resulta muy provechoso.


Valoración: Muy bueno.
Título alternativo: El hombre que vino del mar.
Año de publicación original: 1901
País: Gran Bretaña.
Género: Cuento costumbrista / Relato social.
Extensión: 90 páginas.
Dificultad de lectura: Dificultad media.
Traducción: Deficiente (Alba)
Temas: Inmigración, prejuicios, incomprensión.
Autores con obras similares: Franz Kafka, Henry James.


Este cuento fue editado por Alba Editorial. Sin embargo, la traducción no es tan brillante como cabría esperar de una casa editorial de semejante prestigio. La traductora no elije las palabras más correctas, provocando cierta confusión en las frases y exigiendo atención extra por parte del lector. Se trata de un muy buen relato y si usted encuentra reseñas no favorables posiblemente sea a consecuencia de esta traducción. “Amy Foster” también puede encontrarse en “cuentos completos” de Editorial Valdemar o “Narrativa breve completa” de Sexto Piso, quizás con una traducción alternativa.

Robert Walser “Jakob Von Gunten”

“Jakob Von Gunten” es la novela más aclamada del escritor suizo Robert Walser, un ejemplo más de escritor no reconocido en su tiempo y que sólo después de muerto es objeto de estudio y veneración. En sus épocas prolíficas Walser gozó de la simpatía de sus colegas europeos, Kafka, Musil y Hesse pero no del gran público lector, pasando al olvido sin saber que sus obras serían consideradas entre lo mejor de la literatura del siglo XX. Con estas credenciales, uno espera encontrarse con un autor innovador, quizás algo extraño o difícil de leer, pero con un contenido brillante que hará que valga la pena su lectura. En el caso de esta novela, esas expectativas no se verán defraudadas en lo más mínimo.

Portada Jakob von Gunten

Esta novela no narra a la manera tradicional una serie de sucesos en cadena, sino que se apoya en los pensamientos del personaje principal, escritos a manera de bitácora o anecdotario (¡como si fuera un moderno blog con entradas periódicas!). El lector no se inmiscuye en una escena determinada, sino más bien en la mente del personaje. Por su parte, el narrador en primera persona (El propio Jakob Von Gunten) va profundizando en sus ideas paralelamente a los acontecimientos. Los lectores podemos llegar a sentir una ligera angustia debido su tendencia a alejarse momentáneamente de la trama y sólo con el avance de las páginas comprobaremos que efectivamente, aquí hay una novela con planteamiento, conflicto y desenlace. Las reflexiones profundas y las frases lapidarias que otros autores utilizan para redondear sus narraciones, aquí son la materia prima. Walser no ofrece mucha acción pero en cambio, ofrece ideas a raudales.

Desde el principio se nota un halo de sofisticación; el estilo es elegante, el vocabulario es amplio y los conceptos son interesantes. El tiempo de la novela no es completamente lineal y además notaremos la ausencia de capítulos; la estructura sólo incluye párrafos continuos sin titulares, separados apenas por un pequeño y reconfortante espacio en blanco. Uno pensaría que lo interesante de Walser sería la innovación estilística en su manera de escribir, pero no es así; lo que más llama la atención es la introspección psicológica, pues Jakob expresa su sentir y su personalidad de manera transparente y cruda. La influencia de Dostoievski es notoria, en especial cuando el narrador relata sus desvaríos, producto de su peculiar concepto del amor propio y del deber.

La trama existe, aunque por momentos parezca que se desvanece; trata sobre un joven adolescente de principios del siglo XX enviado a un internado berlinés que imparte una educación represiva y mediocre, el Instituto Benjamenta. En ese obscuro y casi penitenciario lugar, los alumnos pierden el sentido de su valía como personas y adoptan una exagerada actitud servil, aspirando -a lo mucho- en convertirse en criados. El protagonista se adapta a la lentitud, la monotonía y la mediocridad de la vida en el instituto; pero reflexiona, divaga y sueña sobre las cosas que le pasan.

La baja autoestima de los alumnos se reconstruye por medio de la servidumbre, por eso permiten ser explotados por sus superiores y encuentran placer en el castigo. Siendo útiles descubrirán un sentido noble y cristiano a la vida. Hay un punto en el cual Jakob cambia el recelo por una profunda compasión y hasta admiración por sus maestros; mientras que ellos, ineptos y mediocres terminarán implorando la simpatía de sus alumnos. De esta manera se completa el círculo de dependencia mutua que hace funcionar al internado. Como dato curioso, aquí encontré una de las escenas eróticas más astutamente disfrazadas que he leído hasta el momento (recordemos que esta obra fue publicada originalmente en 1909, tiempos en los que aún era necesario burlar la censura).

Huelga decir que esta novela despliega una crítica notable a eso que lo que los hombres llamamos “educación”; lo que conviene destacar es el humor resignado con que se hace. El autor despliega una sarcástica apología de la pequeñez, la humildad y la insignificancia, recordándonos que -en mayor o menor medida- toda iglesia y toda institución educativa genera seres serviles y dóciles; peones listos para formar parte del sistema. La voz del protagonista no es otra que la voz del pueblo llano, insignificante y domado. La crítica de Walser puede ser melancólica y suave, pero sin duda inteligente, alcanzando alturas literarias notables y brillando con radiante intensidad. Además la traducción de Siruela es estupenda.


Valoración: Muy bueno.
Año de publicación original: 1909.
País: Alemania
Género: Novela psicológica, novela social.
Extensión: 130 páginas.
Dificultad de lectura: Dificultad media.
Traducción: Muy buena (Siruela)
Temas: Educación / Relaciones humanas.
Autores con obras similares: Franz Kafka, Robert Musil.

Historia Universal De La Infamia (Jorge Luis Borges)

La infamia es un acto vil, que mancha de manera definitiva la reputación de un individuo. Hay personajes que han pasado a la historia no por sus actos de heroísmo o de magnanimidad, sino por su abyección o por su influencia negativa en los hechos históricos. En este libro Jorge Luis Borges realiza un compendio de semblanzas y anécdotas sobre personajes infames, entre ellos: Billy The Kid (cuatrero), La viuda Ching (Pirata) y Hakim De Merv (Falso Profeta). Estos sujetos son retratados de manera objetiva, sin hacer apologías ni escarnio excesivo. El ánimo de los escritos no es tanto el narrativo sino casi periodístico, ofreciendo ligeras pinceladas de información que nos incitan a investigar mucho más.

historia-universal-de-la-infamiaLos “apuntes” (llamémoslos así) contenidos en el libro se basan en hechos pasados, a los cuales el autor agrega ciertas dosis de ficción que no alteran en absoluto la valoración histórica de los personajes. No obstante, siendo Borges un gran maestro del relato corto, podemos considerarlos como cuentos de alta manufactura, bien escritos y perfectamente construidos. Sabemos que el autor prefirió hacer relatos cortos bien documentados y bien revisados, en lugar de enormes escritos de naturaleza diversa en los que pudiéramos encontrar aciertos y falencias. El estilo es elegante y sabio, basado en una distante tercera persona (no podía ser de otra manera). Si hay algún autor en quién podamos tener la confianza de que jamás divagará, ése es Borges.

Los mejores relatos del libro podrían ser “El atroz redentor Lazarus Morell” (que trata sobre un ruin traficante de personas en el Mississippi del siglo XIX) y “El tintorero enmascarado Hakim De Merv” (que narra la anécdota que degrada a un popular profeta turkmeno en un vulgar merolico). Otro relato por demás curioso es “El impostor inverosímil Tom Castro” (que nos habla de un ingenuo y bonachón personaje, títere de una estafa perpetrada por otra persona mucho más malvada). De hecho, algunas de estas infamias remiten a virtudes por encima de las canalladas. Tal es el caso del excelente “El incivil maestro de ceremonias” que relata una revuelta ocurrida en el Japón feudal y que ejemplifica el código de honor de los Samuraís. A pesar de la presencia del adolescente desalmado Billy The Kid, y del gangster Monk Eastman, quien busque en este libro algo parecido a una novela negra, podría salir decepcionado.

Originalmente la obra constaba de siete relatos, pero con el tiempo, se ha ido agregando material adicional; la edición de Alianza editorial contiene un relato más largo llamado “El hombre de la esquina rosada” que trata sobre una pelea entre compadritos (pendencieros bailadores rioplatenses) y cuyo lenguaje arrabalero contrasta fuertemente con el del resto del libro. También se ha agregado el apartado “etcétera” que consta de seis microrrelatos cuyo estilo más complejo se asemeja más al Borges de sus obras posteriores. De estos últimos, destaca el desconcertante “El espejo de tinta”.

Con “Historia universal de la infamia” inicia el periodo clásico de Borges (Alguien calificó este libro como el precursor del realismo mágico latinoamericano), esta obra puede leerse como introducción al mundo Borgesiano y también como un libro de relatos históricos excelentemente escrito; el ánimo histórico y periodístico, lo coloca a como un libro menos complicado comparado con otras colecciones de relatos del autor (“El  Aleph” y “Ficciones”). Esto no significa que la lectura sea muy rápida, puesto que el lector deseará confrontar los innumerables datos y referencias mencionadas. Puedo afirmar sin exageración que un relato corto de Borges puede contener más información que una novela completa de otros autores.


Valoración: Muy bueno.
Año de publicación original: 1935.
País: Argentina
Género: Relato fantástico, relato histórico
Extensión: 140 páginas.
Dificultad de lectura: Dificultad media.
Temas: Historia.
Autores con obras similares: Marcel Schwob, Gilbert Keith Chesterton.

Cuentos De Los Mares Del Sur (Robert Louis Stevenson)

Introducción:

En el siglo XIX se desató una nueva ola de colonialismo europeo; ingleses, franceses, alemanes y belgas se lanzaron a las islas del pacífico sur en busca de nuevos mercados en donde pudieran colocar su mercancía y de esa manera, solucionar el problema del excedente en la producción. La justificación de las potencias europeas se basaba en la “superioridad  moral de los pueblos civilizados”, quienes llevarían el progreso y la religión a las “tribus bárbaras” de islas como Samoa, Hawái, Tahití, y Nueva Caledonia (Hoy en día, lo que suena realmente bárbaro es ese tipo de ideas arbitrarias y racistas). De modo que Europa se repartió el dominio de estas islas paradisíacas que increíblemente se mantenían aún vírgenes al la influencia del mundo occidental.

cuentosstevensonEn lugar de progreso, lo que trajeron los europeos fueron enfermedades, productos de baja calidad, pugnas entre católicos y protestantes, así como el acoso de muchos oportunistas. Tal como sucedió en los Estados Unidos con la llamada “fiebre del oro” la novedad de los mares del Sur atrajo a comerciantes con pocos escrúpulos, cazafortunas y forajidos, quienes veían en estas islas la oportunidad para hacerse de grandes riquezas con poco esfuerzo. Su presencia alteró la paz de los nativos (llamados despectivamente “canacos”) quienes en su mayoría eran gente pacífica y que vio su cultura mermada y sus recursos naturales saqueados.

Robert Louis Stevenson y Jack London escribieron historias referentes al colonialismo de las islas del sur. Sus relatos hablaban de saqueo, plagas, leyendas, brujos y canibalismo; en esas historias conviven isleños, marinos, misioneros y comerciantes. Ambos escritores sabían de lo que hablaban, pues viajaron al pacífico sur en algún momento de su vida. Por tanto, se dedicaron a señalar los excesos del colonialismo. Más adelante Joseph Conrad sería el crítico más importante, gracias a sus historias de aventuras que atienden el punto de vista social con gran acierto.

Stevenson escribió en 1893 “Cuentos de las noches en las islas”, obra literaria que más tarde se conocería como “Cuentos del los mares del sur” y que consta de tres relatos largos que muestran el estilo fantástico que caracteriza al autor. Veamos, cada relato por separado:

La playa de Falesá:

Este es el relato más extenso. Consta de cinco capítulos largos para un total de setenta y cinco páginas. Su trama es muy diversa (quizás un poco complicada) con gran abundancia de personajes. Trata sobre un comerciante ávido de riquezas que al llegar a la isla ficticia de Falesá (Posiblemente basada en una de las islas de Samoa) se encuentra con grandes dificultades; el comercio esta dominado por un desleal y tramposo rufián que además de sobornar a jueces y pastores, elimina a sus enemigos y atemoriza al pueblo con supersticiones. Si bien, el protagonista tampoco es un santo y su mentalidad está envenenada de colonialismo (el lector puede encontrar aberrantes algunas de sus afirmaciones), las circunstancias que le obligan a enfrentar al cacique, le harán entender de manera más atinada el punto de vista de los nativos.

El cuento está narrado en primera persona con un estilo muy descriptivo, tan exuberante como las propias selvas y playas que va describiendo. Como todo relato de aventuras, está plagado de acción, en especial en la última parte. Encontraremos algunos elementos de historia folletinesca, pero también una áspera critica social. En efecto, podríamos ubicarlo dentro del género de realismo social, pues resulta un texto históricamente ilustrativo. En lo literario, tal vez no sea lo mejor que haya escrito el autor, ya que su trama se diversifica demasiado. Quizás hubiera funcionado mucho mejor como novela corta. Aún así me pareció muy interesante.

El diablo de la botella:

Stevenson tenía una especial fascinación por “Las mil y una noches” (En efecto, al inicio de su carrera escribiría una serie de relatos llamados “Las nuevas noches árabes” inspirado en el formato de la gran obra de la literatura oriental). En este segundo cuento parece recrear la fábula de “Aladino y la lámpara maravillosa”, aunque el contexto y la ambientación son diferentes, adaptándose a la época en que fue escrito. La historia ambientada en las islas Hawái trata sobre un espíritu demoníaco que, desde el interior de una botella concede favores y riquezas a cambio de la perdición del alma. En sus treinta y cuatro páginas no sólo advierte de las desgracias que conlleva la riqueza fácil, sino que habla sobre lo indignos que nos sentimos los seres humanos ante la felicidad y el bienestar material. Tal vez la botella sea un símbolo del espíritu materialista que los europeos trajeron a las islas (llama la atención que sea de color blanco). Esta fábula apela a los valores del amor, la lealtad y el sacrificio; sin caer en el sermón y sin perder el ánimo de crítica social.

El género fantástico -terrenos por donde el autor se mueve con gran destreza- reaparece con la brillantez de relatos más célebres como Doctor Jekyll y el Señor Hyde”. El estilo es mucho más conciso y asequible, produciendo una lectura veloz y entretenida. Mientras avanza el cuento la trama se vuelve trepidante y el desenlace es cercano a ese final feliz tan escaso en la buena literatura. Esta consecución perfecta deja un sentimiento de gran satisfacción en el lector y produce deseos de leer el tercer y último relato.

La isla de las voces:

Este relato fue seleccionado por Jorge Luis Borges para su serie “La biblioteca de babel” y creo que la distinción se debe a la naturaleza enigmática, fantástica y harto interesante de su trama. En tan solo veinticuatro páginas Stevenson desarrolla una increíble historia sobre un hechicero que posee poderes sobrenaturales. La inspiración de este relato podría proceder de las leyendas hawaianas con sus increíbles prodigios y sus demonios selváticos. Sin embargo, la gran imaginación del autor va más allá de la tradición oral, prefigurando a autores como H.G. Wells y al mismo Kafka.

Lo más interesante de “La isla de las voces” es que Stevenson supera la moralina y el maniqueísmo tan común de la literatura de aventuras de su tiempo; aquí no podremos saber con exactitud quien es el “bueno” y quien es el “malo” y tampoco está claro cuál es el mensaje del autor, dejando paso a las diferentes  interpretaciones. Por si fuera poco, el final es crítico y hasta sarcástico, agregando una cualidad extra al lucimiento literario. Aquí no hay margen de duda, este es un cuento excelente.

Conclusión:

Este libro representa una lectura muy entretenida, cuya temática oscila entre el colonialismo y las leyendas del pacifico sur. El primer cuento ofrece mayor crítica social y por tanto resulta históricamente más interesante, pero los dos últimos cuentan una maestría literaria superior. Es posible que “Cuentos de los mares del sur” deba ser considerada una de las obras mayores de Robert Louis Stevenson, junto a “La isla del tesoro” y “El extraño caso del doctor Jekyll y el Señor Hyde”.


Valoración: Muy bueno.
Títulos alternativos: Cuentos de las noches en las islas / El diablo de la botella y otros relatos.
Año de publicación original: 1893.
País: Gran Bretana.
Género: Relato fantástico, cuento de aventuras.
Extensión: 135 páginas
Dificultad de lectura: Fácil de leer.
Traducción: Deficiente (Mondadori, Debolsillo)
Temas: Materialismo, colonialismo, leyendas.
Autores con obras similares: Jack London, H.G. Wells.


Desafortunadamente la traducción de Ramdom House Mondadori no es tan buena (a veces el afán de hacer una traducción demasiado apegada al escrito original, sacrifica la construcción correcta de las oraciones en castellano), por lo que recomiendo buscar una opción distinta. Quizás Valdemar o Alianza presenten algo mejor.

El Jugador (Fiódor Dostoievski)

Decir que “El jugador” es la mejor novela de Fiódor Dostoievski, sería harto cuestionable. No obstante, puedo afirmar que es una de sus obras más asequibles. Esta novela corta fue escrita bajo circunstancias especiales: el escritor agobiado por los contratos y la estrechez económica se vio obligado a valerse del recurso del dictado. Esta técnica operó de manera negativa en la obra de otros autores (muchos lectores opinan que la obra de Henry James se vuelve “densa” cuando por la edad avanzada se refugia en el dictado), pero en el caso de Dostoievski no genera demasiados inconvenientes. Por el contrario, este factor influye a nuestro favor, ya que el carácter oral del planteamiento novelístico da por resultado un escrito muy ágil que, comparado con otros escritos del autor ruso, puede leerse con mayor facilidad.

9788420690667La novela está escrita a manera de diario, en primera persona. El narrador ostenta ese elemento confesional que caracteriza a las novelas de Dostoievski, con la cruda sinceridad que acostumbra. Consta de diecisiete breves capítulos, en los que el lector notará la abundancia de diálogos y la ausencia de mayores descripciones; todo es conciso y al grano, y además hay acción, mucha acción. Echaremos de menos una introducción al estilo tradicional que haga más evidente el planteamiento y la identificación de los personajes; el lector mismo deberá ir descubriendo el carácter, las circunstancias y a veces hasta los nombre de cada uno de ellos. Esta técnica de vacíos de información que William Faulkner llevó al extremo en su novela “El ruido y la furia”, será la única dificultad que suponga nuestra lectura, aunque en el caso de “El jugador” el rompecabezas resulta mucho más sencillo de descifrar.

Además de la ludopatía, la novela aborda otros temas, como el materialismo moral y las relaciones de amor-odio. El narrador y protagonista Aleksei Ivánovich parece estar más consciente del problema de la relación disfuncional con su pretendida Polina Aleksándrovna, que de la amenaza autodestructiva de su adicción al juego. El personaje esta consciente del socavamiento de su dignidad, participa en el juego perverso de provocar la ira de la otra persona y experimenta un vergonzoso placer al ser humillado por su pareja. Sin embargo, no parece admitir que su adicción a la ruleta rusa lo está llevando a la ruina.

Si bien, el protagonista despliega el usual patetismo de los anti-heroes dostoievskianos, el resto de los personajes no parecen ser más sensatos. En esta historia conviven de manera tormentosa un patético y enamoradizo general en bancarrota, un francés calculador y tramposo, un inglés excesivamente pulcro y reservado, una anciana locuaz y agresiva, y por último, una joven casquivana, arribista y cazafortunas. Por momentos parece que estamos asistiendo a una comedia teatral de alcances carnavalescos. No obstante, la agudeza con que el autor representa las relaciones humanas termina por ubicarnos dentro de una novela de carácter realista, a pesar de lo absurdo que pueda llegar a ser el comportamiento de los personajes.

De manera aguda y por momentos divertida, Dostoievski describe el lado destructivo del juego, patología que se vuelve especialmente dañina cuando se acompaña de la apuesta monetaria (que en algunas traducciones se denomina “postura”). En esta novela asistiremos al circulo vicioso de las emociones adictivas: la frustración por la derrota, la insensatez y la obstinación por persistir en el juego, la rapiña y la adulación de los oportunistas y tramposos; la ruina, la depresión, el desprecio por sí mismo y finalmente, el deseo furioso de volver a jugar; todo eso en una tarde de ruleta rusa. “El jugador” es una lectura rápida, fresca y llena de vida, que describe lo débil que puede ser el ser humano, esclavo ante los estímulos de las emociones.


Valoración: Bueno.
Año de publicación original: 1866.
País: Rusia.
Género: Novela psicológica, realismo psicológico.
Extensión: 200 páginas.
Dificultad de lectura: Poca dificultad.
Traducción: Buena (Alianza)
Temas: Ludopatía / Relaciones Humanas.
Autores con obras similares: Stendahl, Vladimir Nabokov.